Cómo desencoger la ropa y volverla a su tamaño original

Nada se compara con abrir el lavarropas y encontrar a tu prenda favorita encogida.

susandaniels/E+/Getty Images

¿A quién no le ha pasado que pierde una prenda favorita por dejarla más tiempo del debido en la secadora o a una temperatura muy alta? Probablemente a muchos. Pero si deshacerte de esa pieza no representa una opción para ti, entonces puedes probar alguno de estos trucos para regresarla a su tamaño original.

Estirando fibras

Debes tener en cuenta que no estarías desencogiendo la ropa ya que eso no es posible, solo estarías estirando un poco sus fibras para tratar de ganar algo de espacio extra hasta que quepas en la prenda nuevamente. Además es importante que consideres que existe una mínima probabilidad de fracaso, en el caso de que lo que intentas ensanchar sea de un tejido que no admita este proceso. Pero por supuesto debes intentarlo porque si funciona, lo cual es muy factible, habrás recuperado una adorada pieza que creías haber perdido, y si no resulta, solo habrás perdido un poco de tiempo.

Según la prenda que necesites reajustar hay ciertos trucos, por ejemplo:

Pantalones de jean:

Para agrandarlos hay un par de métodos un tanto extraños. Uno de ellos sería tratar de ponerte los pantalones lo mejor que puedas y meterte dentro de una bañera con agua durante 10 minutos para que se impregne toda la fibra. Si no te convence esta idea o no te suben los pantalones, pues mójalos en el fregadero en su totalidad y súbetelos una vez estén bien empapados. Con cualquiera de las dos opciones lo siguiente es quedarse con los pantalones puestos lo mas que puedas, al menos 30 minutos, ciérralos de ser posible y realiza mucha actividad física para estirarlos (agáchate, salta, baila, camina). Luego de eso, quítatelos y déjalos secar al aire libre bien estirados.

Camisetas de algodón

Similar a la idea anterior, mojar la prenda y vestirla así logrará expandir las fibras, pero en este caso, debes ponértela con cuidado ya que solo quieres ampliarla y no deformarla, así que no des tirones ni hales demasiado fuerte, solo vístela y acomódala en tu cuerpo. Retíratela de tu cuerpo, extrae el exceso de agua oprimiéndola entre dos toallas y ponla a secar libremente.

Para la mayoría de las prendas

Este método es muy bueno sobre todo en prendas tejidas, pero quizá no tanto en tejidos como el rayón, seda o poliéster. Lo mejor es remojar la prenda en una solución que involucre una porción de champú de bebé o acondicionador, sino suavizante de ropa, y unas cuatro o cinco porciones de agua tibia, lo importante es conseguir una mezcla que se sienta jabonosa o cremosa que sirva para impregnar toda la tela de la pieza de vestir. Para ello, hay que sumergirla en la solución una media hora, luego se estira poco a poco incluso dentro de agua. Exprimes el líquido sobrante, incluso retiras un poco más de la mezcla oprimiendo la tela entre dos toallas de baño y la estiras nuevamente. Cuelga la pieza húmeda sin enjuagar hasta que seque.

Para ropa de lana o cachemir:

Realizarás un procedimiento similar al anterior, pero esta vez utilizarás una solución de 1-2 cucharadas de bórax o vinagre blanco a cada litro de agua tibia que necesites. Igual debes remojar la prenda, estirarla como señalamos anteriormente, la diferencia es que debes enrollar la prenda y dar latigazos para espaciar entre sus fibras. Luego puedes colgar para que seque al aire libre.

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